China
La gente y el país
La República Popular China, con una superficie de 9'6 millones de kilómetros cuadrados, es el tercer país más grande del mundo y tiene una población de 1.300 millones de habitantes. El 92% de los chinos son de nacionalidad Han y el 8% restante pertenece a las 55 nacionalidades minoritarias, viviendo éstos principalmente en el norte, oeste y suroeste del país.
El idioma oficial en China es el mandarín, conviviendo éste con otros 55 dialectos. Uno de cada cinco ser humano es chino y la lengua china es la más hablada en todo el mundo. Debido al rápido crecimiento económico y el extraordinario potencial de su mercado, esta lengua cobra cada vez más relieve en todo el mundo.
China es un país con una gran riqueza cultural, polifacética y llena de contrastes. Al visitante le espera un mundo que aunque en muchos aspectos se ha abierto al oeste, conserva sus tradiciones milenarias siendo éstas un componente de la vida diaria. En China, la palabra "calma" parece ser un concepto extraño. Las urbes crecen a gran velocidad, con las redes viarias más modernas, así como, una buena infraestructura turística.
Un viaje a China no es simplemente un viaje, es mucho más, es conocer un mundo totalmente diferente.
Los 9'6 millones de kilómetros cuadrados de la República Popular China la convierten en el tercer país más grande del mundo. Su población es de mil trescientos millones de habitantes. El 92 por ciento de los chinos son de nacionalidad Han y el restante 8 por ciento lo son de las 55 nacionalidades de las minorías étnicas que viven principalmente en el norte, oeste y suroeste del país. El idioma oficial es el chino mandarín, pero también se hablan innumerables dialectos. Uno de cada cinco habitantes del planeta es chino y, además, el idioma chino es el más hablado del planeta. Debido al fuerte crecimiento económico que ha experimentado en los últimos años y a su potencial en el mercado, el idioma chino gana cada día más importancia.
China es un país de enormes contrastes y de una gran riqueza cultural. El turista que visita este país se encuentra con un mundo que en muchos aspectos se ha abierto al oeste, pero que a su vez conserva una tradición milenaria que caracteriza el vivir cotidiano. El concepto «tranquilidad» parece no tener cabida en esta cultura. A un ritmo vertiginoso crecen nuevas ciudades con los sistemas de tráfico más modernos y con complejos turísticos. Un viaje a China no significa sólo un viaje a otro país, sino un viaje a otro mundo que entraña una forma diferente de ver el mundo.
Clima
La mejor época del año para visitar la mayoría de las regiones de China es desde abril hasta principios de junio, y desde septiembre hasta mediados de noviembre. Durante los meses de verano las temperaturas son muy calurosas y sofocantes. Además, durante los meses de verano acontece la época del monzón dando lugar a un largo ciclo de lluvias donde las temperaturas pueden bajar repentinamente. Debido a ésto es aconsejable llevar también en verano algunas ropas de invierno.
Fiestas
China tiene una colorida y alegre variedad en fiestas. Entre las fiestas más significativas se encuentran la «Fiesta de la Primavera» (Fiesta de Año Nuevo), la «Fiesta de los Farolillos», la «Fiesta Qingming», la «Fiesta de las Cometas» y la «Fiesta de la Luna».
Con la realización de los Juegos Olímpicos en Pekín en el verano de 2008, China ofreció al mundo entero una gran fiesta popular con una puesta en escena fascinante.
La celebración de las fiestas
Las fiestas chinas se caracterizan por su colorido y alegría. Entre las fiestas más relevantes destacan: "La Fiesta de la Primavera" (fiesta de Año Nuevo), "La Fiesta de los Faroles", "La Fiesta Qingming", "La Fiesta del Dragón" y "La Fiesta de la Luna".
Con la celebración de los Juegos Olímpicos 2008, que tendrán lugar en Pekín en verano, China tendrá la ocasión de organizar una gran fiesta popular y así ser el foco de atención del mundo entero.
Clima
La mejor época para viajar a la mayoría de las regiones chinas son los meses comprendidos entre abril y principios de junio, así como, desde septiembre a mediados de noviembre. Los meses de verano son calurosos y a menudo sofocantes. La época del monzón tiene lugar en verano y dado que se dan largos periodos de lluvias puede refrescar notablemente, por lo que es recomendable llevar ropa de abrigo.
